13 octubre 2005
Las Catacumbas
Tras visitar San Pablo Extramuros y San Juan Luterano ya solo me quedaba reconciliarme con el Cristianismo, bucear un poco en sus orígenes, su historia, su persecución y fanatismo. Las Catacumbas eran el lugar idóneo para ello, en concreto las de San Callisto, que parece ser son las más grandes, mejor conservadas, etc…Pero hubo un pequeño error de cálculo… de cálculo horario, me refiero. Llegué sobre las 12:40 y cerraban de 12:30 a 14:30 para la comida… Gran inconveniente porque al no estar exactamente en Roma (por no decir que estaban un poquito a tomar por culo), pues tuve que decidir si marcharme de Roma sin mis Catacumbas o, sin embargo, hacer tiempo hasta la hora de la apertura vepertina… El bar de enfrente me dio la respuesta, sobre todo porque en la calle hacía como 4.000 grados de temperatura y la terracita, con sus sillas de metal y sombrillas, prometía…
Allí probé una lamentable “bruschetta”, que son tostadas de pan con tomate y queso, típicas de Roma, pero no le hicieron mucha justicia a la gastronomía romana, no, no… en cambio la “Peroni”, esa otra cerveza que está casi casi tan rica como la “Moretti”, hizo el resto…
Y llegó el “Catacomba’s moments” que algunos han recibido en sus propias casas en forma de postal…es decir, decidí bajar la temperatura del cartón (dícese del cuero cabelludo cuando asoma tímidamente debido a una calvicie difusa), con unas cuantas Peroni “media”… jamás entenderé porqué llaman a las cervezas grandes “medias”… son raros estos italianos.
Y la foto testimonio, enfrente de las Catacumbas, viendo cómo algunos vehículos a motor están a punto de colisionar entre ellos debido a un maravilloso cruce-cambio de rasante, sin señalización ni visibilidad que la gente cogía alegremente como quien se incorpora a una autovía…

Creo que me emborraché un poquito… cosa que mejoró la visita a las Catacumbas…
Luego volví al Albergue-guirilandia, intentando que me hablaran en italiano y no en inglés pagué, recogí mis cosas y fui hasta la estación Termini, donde cometí el error de comprar 3 números de “Dylan Dog”, un cómic que a día de hoy me tiene totalmente enganchado… me ayudaron a pasar las 4 horas que pasé sentado en el frío suelo de la estación rodeado de turistas y perros policía buscando bolsas-bomba por las papeleras (aunque yo creo que los perros iban más a lo suyo buscando alguna bolsa del Mc Donalds con restos de, bueno, de… eso, alguna hamburguesa).
Hasta aquí dio de sí Roma… que ya es…
Comments:
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pero las vistes ?? desde pequeña las catacumbas me dan mucho morbo , date cuenta que mis comix eran las vidas de los santos sobretodo y si alguna vez voy a roma , iria al coliseum y a las catacumbas , despues lo que me de tiempo , me encantaba neron , y sus leones y los cristianos escondidos en el subsuelo , que me lo imagino como las alcantarillas de la ciudad , pero todo en antiguo claro.
besos
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besos
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